"Si no actuamos ahora, el impacto del cambio climático será devastador", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
Si bien el retroceso de glaciares, sequías, lluvias y granizos más intensos, inundaciones y deslaves más frecuentes, son el quebradero de cabeza de científicos, ecologistas y gobiernos, desde hace varios años grupos privados y estatales están poniendo su granito de arena para evitar que la temperatura del planeta siga subiendo. (más…)
Vertederos como el de la imagen contaminan las aguas subterráneas que alimentan ríos y lagos.
Según el Instituto Politécnico Nacional, a 1.500 kilómetros de distancia de la capital, en la Península de Yucatán, la mayoría de los cenotes (manantiales que se abastecen de corrientes subterráneas) están afectados por aguas residuales y basura.
Especialistas advierten que de no frenarse la tendencia, en la próxima década el país tendrá serios problemas para garantizar el abastecimiento a los mexicanos. (más…)
No se trata de un sueño -más bien una pesadilla- ni de una película surrealista de los años ’20. Es una campaña de televisión de la ONG brasileña SOS Mata Atlántica que insta a la población a hacer pis en la ducha para ahorrar agua y proteger a los bosques nativos de la costa atlántica de Brasil.
Los promotores dicen que el agua embotellada es mala para el medio ambiente.
La pequeña localidad de Bundanoon, en el estado de Nueva Gales del Sur, es la primera de Australia -y según sus habitantes, del mundo entero- en prohibir la venta de agua embotellada.
Con el visto bueno de los comercios locales, los residentes del pueblo -de 2.500 habitantes- decidieron en una reunión comunal acabar con las botellas de agua, preocupados por el impacto que el uso de las botellas de plástico tiene en el medio ambiente.
“La historia ha mostrado que así como sembramos así cosechamos. Dediquémonos de nuevo a un mundo produzca cosechas abundantes para todos nosotros, no solamente hoy, sino para muchas generaciones por venir”, dice el presidente Obama en la Proclama en ocasión del Día de la Tierra 2009.
A continuación una traducción de la proclama presidencial:
Desde lejos parecen letreros camineros. Pero, mirándolos de cerca, los atrapanieblas son ingeniosas construcciones conformadas en sus extremos por dos palos de eucaliptos de seis metros de altura y en su centro por una malla de invernadero (hecha de polietileno), que surgen en los lugares más inesperados de algunas caletas, cerros y bordes costeros del norte chileno y que están resolviendo de a poco el problema más grave en el desierto: la escasez de agua.
Su presencia en el paisaje nortino chileno se vuelve cada vez más frecuente. De noche, los envuelve la niebla que avanza desde la costa (camanchaca para los habitantes del norte chileno, niebla de advección para los científicos), y que se origina en las nubes que hay sobre el Pacífico Sur-oriental.
El uso de energías renovables en todo el mundo parece la solución más acertada para combatir la escasez de agua
El mes pasado, la Tri-State Generation and Transmission Association, una empresa de servicios públicos estadounidense que provee energía sobre todo a áreas rurales, renunció a sus planes de construir una planta energética a carbón en el sudeste de Colorado.
Una de las razones es que habría consumido grandes cantidades de agua en una región ya proclive a la sequía. En su lugar, la compañía llevará a cabo un estudio para determinar si puede ayudar a sus clientes a reducir su consumo eléctrico para que no sea necesario construir otra gran planta energética a corto plazo.
Este dispositivo detecta si la planta necesita agua o no.
Lo más normal es que uno no tenga jamás una conversación con las plantas de su casa, pero si ellas pudieran hablar, ¿qué dirían?: “Dame agua”. Los investigadores del programa de telecomunicaciones interactivo de la Universidad de Nueva York han creado un dispositivo que permite a las plantas decir a sus dueños cuándo necesitan agua o si tienen demasiada, a través del servicio de blog de la red social Twitter.
Lecciones de Alemania” rezó el título de artículo “Time” en la primavera de 2008. Y en el texto, la renombrada revista norteamericana explicó “qué pueden los estadounidenses aprender del país de Europa con mayor población”: cómo Alemania ahorra energía, reduce las emisiones de anhídrido carbónico y genera electricidad de fuentes renovables. “Entre 1990 y 2005, Alemania redujo sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 18 por ciento”, escribe la revista, “mientas que las emisiones en los EE.UU. aumentaron en el mismo periodo un 16 por ciento.” “Time” delinea la imagen de una nueva Alemania, en la que parques eólicos, plantas de biogás y techos solares son parte integral del paisaje. El Gobierno alemán, tal la quintaesencia, definió a tiempo el rumbo para un cambio: creó un impuesto ecológico, para reducir el consumo de petróleo; desarrolló un sistema de reciclaje, para cuidar los recursos y reutilizar las materias primas y, sobre todo, dio trámite a la Ley de Energías Renovables (EEG).