Los chicles son un problema grave, no sólo para la estética de veredas, calles y pisos a los que se adhiere y no se vuelve a despegar, sino porque el chicle no es biodegradable. Pero ahora han creado un tipo de chicle que es orgánico y biodegradable.
El problema es que la gente conoce algo de la historia del chicle, y sabe que proviene de una costumbre azteca, y que proviene de un árbol. Pero lo que no saben es que desde los años 50 ya no se usa más el chicle orgánico, sino uno hecho con compuestos sintéticos.


